HONDA XL600LM PD04 et XLR600 PD03 PARIS DAKAR :
Como les indicaba en la parte 2, el tercer modelo con el que soñaba a finales de los años 80 era la XL600LM.
Recuerdo que sentía admiración por aquella magnífica máquina cuando me detenía en el concesionario Honda de Vannes, en Bretaña.
Y luego, durante el verano de 2024, en unas vacaciones en Francia, tuve la ocasión de adquirir una… ¡bueno, dos y media!
Una PD04 de junio de 1986, una segunda incompleta pero sin papeles, y una PD03 París-Dakar de diciembre de 1985.
La 600 XLR PD03 París-Dakar no arranca y deberá ser completamente restaurada. Afortunadamente, el lote incluía un segundo motor así como numerosas piezas de repuesto. Su resurrección, prevista para 2026, será objeto de un artículo dedicado.
La 600 XLLM, por su parte, está en su estado original, pero arranca y rueda. Sin embargo, será necesario un desmontaje casi integral para devolverle el orgullo de sus comienzos.



En abril pasado, cuando todavía estaban en Francia en casa de mi hermano, una concentración de motos clásicas se impuso como un evento ineludible para su club.
Así que emprendió una revisión general para que pudiera presentarse en mejores condiciones, pero sobre todo para que fuera capaz de recorrer los 1500 km de ida y vuelta.












Y luego, a finales de 2024, se presentó otra oportunidad que no había que dejar escapar: un modelo de 1985 parcialmente restaurado y en excelente estado. Había estado durmiendo en un granero durante dos o tres años.



Lo soñaba en 1987… Casi 40 años han pasado desde entonces, y llegaron sin que me lo esperara.
La casualidad de una charla entre apasionados, seguida de dos buenas oportunidades casi seguidas.
Y no me canso de admirarlas.
Las motos han llegado ya a Andalucía a través de un transportista, y esperan tranquilamente a que me ocupe de ellas.
Tengo el proyecto de restaurar estas tres motos entre 2026 y 2027, después de haberlas matriculado en España.
La PD03 París-Dakar muy probablemente será revendida poco después.
Las otras dos, en cambio, se quedarán bien cerca de mí: una será restaurada en sus colores originales, la otra en versión Faraón.
Y está previsto que participen en los viajes.
De aquí a entonces, quizá tenga la ocasión de adquirir una magnífica 750 XLR-V.
Sería mi Grial… Y pensaré en Thierry, un amigo motero del instituto, con quien, durante una clase de química molecular, soñábamos juntos frente al folleto que yo había llevado aquel día.

