Carta de buena conducta
Nosotros practicaremos circuitos que nos permitirán admirar paisajes increíbles, sumergirnos en un modo de vida muy diferente al que vivimos, descubrir una cultura inmensamente rica, mientras disfrutamos de la extraordinaria hospitalidad de sus habitantes. Será esencial respetar sus tradiciones, su forma de vivir y de pensar. Estos circuitos están diseñados para ser accesibles a todos los moteros, que tengan un mínimo de experiencia de conducción, sin que constituyan un rally raid técnico para que cada uno pueda disfrutar plenamente de la experiencia.
Es importante recordar a los futuros participantes que solo pasaremos un breve paréntesis temporal en los países que atravesemos y visitemos. Estas pocas reglas de sentido común que siguen, se aplican tanto en España como en Portugal, pero más particularmente en Marruecos. Un país en plena modernización. Y aunque las infraestructuras, los servicios sanitarios y el nivel de vida general se desarrollan a un ritmo impresionante desde hace algunos años, podrá notar que enormes disparidades existen aún.
Durante nuestro viaje, atravesaremos numerosos pueblos, sean aislados o no, y deberemos mostrar respeto hacia los niños, los ancianos y los animales que crucemos. La conducción deportiva, en particular “hacer el caballito” (wheelie), estará estrictamente prohibida, tanto en las carreteras nacionales como en los raros tramos de autopista que podríamos tomar. En estos pueblos, será imperativo adoptar una conducción responsable y respetuosa, garantizando así la seguridad de todos. Adaptaremos nuestra velocidad según los entornos que encontremos. También tendremos la voluntad de reducir el ruido de nuestros motores al desacoplar, por ejemplo, cuando pasemos cerca de animales o de carros, para no asustarlos. Estaremos de vacaciones, ellos estarán trabajando.
Nos encontraremos con muchos niños que nos saludarán con grandes sonrisas y gestos amistosos. Será importante responderles con amabilidad y gentileza. Si nos anticipamos a estos gestos de amabilidad, les haremos aún más felices. Tomar fotos con ellos sentados en nuestras motos también les aportará alegría y orgullo. Aunque algunos nos pedirán dinero, será mejor rechazarlo educadamente y con respeto, eligiendo en su lugar apoyar a las escuelas o a los responsables del pueblo. Desarrollamos este punto en la sección dedicada a la ayuda humanitaria. También puede contribuir de manera responsable consumiendo productos locales, lo que apoyará su trabajo y contribuirá al mantenimiento de la artesanía tradicional. Viajar también es vivir momentos de intercambio comercial impregnados de convivialidad, con la sonrisa de cada uno, incluyendo la de los vendedores.
Seremos particularmente atentos al respeto de los lugares que tengamos la suerte de visitar, así como a la preservación de la naturaleza. No dejaremos ningún desperdicio, ya sea en la ciudad o en el campo.
Seremos acogidos por estos países, y es nuestro deber mostrar nuestro respeto a través de nuestro comportamiento, para vivir momentos inolvidables y enriquecedores. Estas reglas son de sentido común. Como visitantes, tenemos la responsabilidad de respetar sus tradiciones, su forma de vida y de pensar, mientras somos conscientes de nuestro impacto en su vida diaria.
Nosotros, organizador y participantes en este viaje, nos comprometemos a respetar esta carta para garantizar una experiencia enriquecedora y armoniosa para nosotros mismos y para las comunidades que visitaremos.
