Ayuda Humanitaria

Viajar aportando apoyo a las poblaciones locales

Solidaridad en ruta

Explorar Marruecos en moto es mucho más que una aventura. Es también una oportunidad para encuentros inolvidables y para realizar gestos solidarios hacia los habitantes de las regiones que atravesaremos. En cada etapa, nos cruzaremos con niños y familias para quienes unos simples suministros pueden representar un apoyo valioso y una gran fuente de felicidad.

Qué llevar para donar

Invitamos a nuestros viajeros a llevar cuadernos, lápices, medicamentos básicos como ibuprofeno o paracetamol, higiene femenina, así como algunos dulces sin envoltura de plástico. Un peluche olvidado en un armario, que ya no nos sirve, sin duda traerá alegría a un niño que encontremos en el camino.

Por supuesto, con el espacio limitado en nuestras motos, no podremos transportar grandes cantidades. Sin embargo, incluso pequeños gestos pueden aportar mucho: un apoyo material, por supuesto, pero sobre todo momentos de felicidad compartida, con sonrisas sinceras que nos recuerdan lo esencial, lejos del ajetreo de nuestras vidas y los intereses de nuestras sociedades modernas.

El valor de compartir

A lo largo de los encuentros, las amistades nacientes y siguiendo los consejos sabios de nuestro guía marroquí Lahcen, distribuiremos estos pequeños obsequios a lo largo de nuestro recorrido. Este intercambio espontáneo crea una complicidad única con los habitantes y enriquece aún más nuestro viaje con emoción y sentido. A través de estos gestos sencillos, aportamos un poco de apoyo mientras descubrimos la hospitalidad y generosidad del pueblo marroquí.

No hay que dudar en invitar a nuestra mesa, o a la vecina si está libre, a una persona desfavorecida y necesitada, incluso y sobre todo si ella no lo pide. Para nosotros, occidentales, cuando estamos dispuestos a desembolsar varios miles de euros para darnos un magnífico viaje, 15 o 20 Dirhams no representan el fin del mundo. Sin embargo, esto nos permite, sin esperar gratitud, vivir fabulosos encuentros y entablar intercambios ricos y significativos. Piensa en los demás solo un día y ellos pensarán en ti toda su vida.